- Consejos prácticos
Cómo aprender a planchar: Planchar una camisa
10/03/2009
Planchar es para muchos y muchas una de las tareas más fastidiosas y difíciles de la casa (cuidado si no es la más fastidiosa de las tareas domésticas). Si eres de las (los) que no planchan por miedo a estropear la ropa, en este consejo te ayudamos.
Lo primero es preparar el terreno, busca un lugar cómodo y fresco para ubicar la plancha y la mesa de planchar. Si tu plancha es de vapor, llena el depósito de agua y selecciona la temperatura y la cantidad de vapor que quieres que salga, mientras más vapor más fácil te será (si tienes dudas revisa el manual de la plancha). La temperatura varía según el tejido, recuerda que los tejidos delicados no soportan altas temperaturas, si tienes dudas mira en la etiqueta de la ropa o haz una prueba en alguna parte de la prenda que esté “oculta”.
Lo importante en el planchado es el orden:
- Primero debemos planchar el cuello, de ambos lados, y luego pasar a los puños. Estos se planchan abiertos, del derecho y del revés. El cuello y puño los podemos planchar protegiéndolos con un trapo para evitar brillos.
- Ahora, pasamos a las mangas, las estiramos bien, tirando del puño para que se marquen bien las tablitas y planchamos de los dos lados. Si es necesario, hay que tirar de la costura para que no se hagan arrugas.
- Para finalizar, la delantera y la espalda, acomodando bien sobre la tabla para que queden sin una sola arruga.
Algunos trucos:
- Si la camisa está muy arrugada, ayúdate con el vaporizador, pero sin exagerar, es útil que esté algo húmeda, pero no mojada. Existen en el mercado algunos productos que te facilitan la labor de planchado.
- Nunca planches la ropa si aún está mojada, porque quedará con un olor feo.
- Mientras estés planchando una parte, cuida que la otra cuelgue por el costado de la tabla, para evitar que se arrugue lo ya planchado.
- Cuando termines, cuélgala de una percha y coloca el primer botón en su ojal, así evitaras que se deforme el cuello.
